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jueves, 21 de julio de 2011

Necesario acuerdo para el Sistema Nacional de Salud


Fue allá por finales del año 2008, cuando el Ministro Soria presentó su estrategia decidida por elaborar un gran consenso de todos los agentes sociales, profesionales y políticos en favor del Sistema Nacional de Salud. A esa estrategia se denominó Pacto por la Sanidad y tenía un diseño metodológico complejo, pero impecable para poder contar con la opinión de expertos, las pruebas científicas y la apuesta de todos los grupos políticos.
De forma paralela, en el Congreso de los Diputados y coordinados por el Sr. Llamazares, dentro de la Comisión de Sanidad, se comenzó con una estrategia paralela y complementaria a la anterior.
Los trabajos en el Congreso de los Diputados quedaron truncados por una falta de acuerdo entre las fuerzas políticas. Es historia que grupos políticos apoyaron el trabajo y los que no, en la que en este momento no voy a entrar.
Los trabajos del Ministerio de Sanidad conllevaron a que responsables políticos de todas las Comunidades Autónomas aportaran su esfuerzo, sus conocimientos y sus opiniones adaptadas a cada una de las realidades hasta elaborar un documento sólido que fue posteriormente analizado por los sectores profesionales, de afectados y pacientes y resto de sectores sociales.
Todos estos trabajos acabaron en un documento, que marcó una hoja de ruta muy importante, aprobado por todas las Comunidades Autónomas y las Ciudades Autónomas en un Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud el 18 de marzo de 2010. Esta fecha ha sido referencia para citar el documento en el mundo especializado sanitario, así los acuerdos del 18 de marzo han sido y siguen siendo hoy una referencia en cuanto a medidas que apuestan por la calidad, la eficiencia, la sostenibilidad y la equidad de la atención sanitaria.
Esos acuerdos contenían medidas a desarrollar en 3 años y que afectaban a áreas tan importantes como los recursos humanos, las prestaciones, la apuesta por la salud pública, la farmacia, la financiación sanitaria, la evaluación de las tecnologías sanitarias, las estrategias del salud del Sistema Nacional de Salud, la concienciación de los ciudadanos y profesionales en el uso adecuado de los recursos y la aplicación de las TICs al sector salud.
Estas medidas junto con los Reales Decretos Leyes del año 2010 con medidas urgentes debido a la situación de crisis económica mundial han hecho dibujar un panorama esperanzador en la búsqueda conjunta de medidas para conservar y mejorar un excelente Sistema Nacional de Salud como el que tenemos.
Hoy ha sido otro día muy importante, en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, se han adoptado nuevas medidas que incrementan el compromiso por el Sistema Nacional de Salud, por hacerlo más fuerte y lo consolide más. las medidas pueden resumirse en una serie de puntos como son:
  • Exigencia de prescripción por principio activo por parte del médico y la dispensación del medicamento más coste-efectivo de los disponibles.
  • Nueva forma de decidir la financiación por parte del Sistema Nacional de Salud de los medicamentos que se incorporan, con la participación de las Comunidades Autónomas, una antigua reivindicación de las Comunidades Autónomas desde que tenemos descentralizada completamente las competencias en sanidad.
  • Nuevo procedimiento para la financiación de los medicamentos de alto valor e innovación.
  • Agilidad en la incorporación de los medicamentos a los denominados precios de referencia, así como una homogeneidad en la caducidad de las patentes.
  • Compensación a las farmacias de nucleos de población de menos de 1500 habitantes.
  • Coordinación sociosanitaria con la participación activa de los profesionales.
  • Despliegue completo de la Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud que permita que la información clínica que permita el paciente pueda estar disponible en otra Comunidad Autónoma cuando tenga que ser atendido en un desplazamiento.
  • Validez de la receta electrónica en todo el territorio del Sistema Nacional de Salud.
  • Universalización de la atención sanitaria incorporada a la Ley de Salud Pública por economía de procedimiento en la tramitación de la normativa.

Celebro las medidas propuestas por el Ministerio de Sanidad asumiendo el liderazgo, muy cuestionado en los últimos tiempos, para que se produzca una verdadera equidad en la atención farmacéutica. Fórmulas como el "cataloguiño gallego", las medidas de sacar de prescripción electrónica determinados medicamentos de marca comercial en determinadas Comunidades Autónomas o la subasta promovida por Andalucía, mostraba las medidas imaginativas de las Comunidades a las que les "apretaba el zapato" de la financiación sanitaria, sin que el Ministerio estuviera dando respuesta a las mismas. Con estas medidas todas las Comunidades Autónomas pueden actuar dando mayor equidad a los ciudadanos de este país.

Se incorporan las TICs a la atención sanitaria como medio y no como fin y se apuesta por la universalización de la atención sanitaria de la población que ya estableció la Ley General de Sanidad, pero que por desfases entre la legislación sanitaria y de la Seguridad Social se han producido numerosas distorsiones.

Queda aun mucho camino por recorrer en esta tarea y queda por saber cuál será el resultado de estas medidas, pero hoy es día de estar moderadamente satisfecho por los resultados del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

En otra entrada analizaré algunas de las medidas que se echan en falta, pero en otro momento.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

viernes, 15 de julio de 2011

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud



Recientemente ha aparecido en prensa la Ministra Pajín comunicando que para la semana del 18 al 22 de julio se convocaría el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Este pleno será monográfico sobre las medidas de sostenibilidad, equidad y calidad en la atención sanitaria.



Conviene aclarar que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud es el órgano de cohesión territorial en materia sanitaria con el que cuenta el Estado español. En él están representados además del Ministerio competente en materia de sanidad del Gobierno de España, los Consejeros y Consejeras de las 17 Comunidades Autónomas y de las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla (ambas denominadas INGESA).



El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud cuenta con el respaldo legal de leyes de máximo nivel y en él se deben decidir cuestiones que profundicen en la mejora de la calidad, la eficiencia, la sostenibilidad y la equidad de la atención sanitaria.



Estos Plenos del Consejo Interterritorial suelen convocarse con una periodicidad trimestral aproximadamente. El convocado recientemente por la Ministra Pajín podría ser uno más de los plenos que se convocan, si no fuera por dos hechos fundamentales: el primero, por ser monográfico sobre un tema en el que aunque la izquierda buscó un pacto de estado, la derecha no lo permitió, y el segundo, por celebrarse tras las elecciones del 22-M que ha cambiado el mapa de los Gobierno regionales de manera profunda.



Hoy, en la prensa especializada, aparece Ana Pastor, antigua Ministra de Sanidad, tomando posiciones sobre temas de calado. Entre ellos solicita la derogación de la Ley del medicamento, pretende variar la aplicación de la Ley de la Dependencia...



Los nombramientos de los Consejeros y Consejeras del Partido Popular en diferentes Comunidades Autónomas hacen sospechar que sean auténticos peones al servicio de Doña Ana Pastor en el seno del Consejo Interterritorial, y que en lugar de aprovechar la hegemonía de la derecha para forzar un pacto de Estado en materia sanitaria, hablen de derogar Leyes que entorpecen algunas medidas muy concretas como el "cataloguiño gallego".



Me duele como español pensar que se pueda ser tan miope pensando en unas medidas concretas, sin establecer un verdadero compromiso de abordar la sanidad en su conjunto con sus valores y sus problemas. Pero me duele también como extremeño que las medidas concretas que se deban poner en marcha en mi Comunidad Autónoma para buscar la equidad con el resto del Sistema Nacional de Salud no se defienda por indicaciones de Doña Ana Pastor.



Demoslé al próximo Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud el beneficio de la duda, pero no perdamos de vista que una supuesta estrategia del Partido Popular y de Doña Ana Pastor es convertirse en "superconsejera de sanidad" hasta que se celebren las elecciones generales en España.



Es responsabilidad de políticos y ciudadanos estar vigilantes en la representación de los que nos gobiernan.



José María Vergeles Blanca



Médico de Familia

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Inversión de los Sistemas Sanitarios ¿Más salud o más atención a la enfermedad?


Es conocido el interés, en ocasiones desmedido, que genera la sostenibilidad de los Sistemas Sanitarios en general y del Sistema Sanitario español en particular. Es raro en los últimos tiempos no encontrar una mesa redonda en las jornadas científicas sobre el tema, no escuchar las reflexiones de sociedades científicas o de colegios profesionales, pero tampoco es raro que desde la empresa privada se ofrezcan soluciones "milagro" para la sostenibilidad del sistema sanitario público. Llama la atención que sean las empresas privadas las que vengan a rescatar al público como si de ONGs se trataran, en fin ver para creer. O como si la gestión privada fuera en si misma una mejor fórmula de gestión, sin estar sujeta a ineficiencias o no estar sujeta a selección de pacientes con problemas de salud.

Dejando a un lado esta pléyade de soluciones que se plantean, me gustaría reflexionar sobre la orientación de los sistemas de salud en los paises desarrollados, esa orientación política necesariamente se debe traducir en inversiones de esfuerzos o económicas.

Horwitz, ya reflexionó sobre un círculo vicioso que debemos desempolvar y actualizar. Bien es verdad que este autor diseñó el ciclo económico de la enfermedad pensando en paises que estaban en vías de desarrollo. Pero actualizándolo es totalmente vigente en el momento actual.

Horwitz decía que si los recursos sanitarios los invertíamos en tratar la enfermedad y poco en más salud a través de la prevención de la enfermedad y promoción de la salud a través de políticas intra e intersectoriales, al final cerraríamos un círculo vicioso donde cada vez necesitaríamos más dinero para atender a la población y no conseguiríamos mejores niveles de salud de la población con lo que la productividad económica del país bajaría.

Esa tendencia en el momento actual es absolutamente vigente, desde hace unos años, en los sistemas sanitarios de los paises desarrollados estamos en un riesgo evidente de caer en el círculo vicioso que nos plantea Horwitz. Es cierto, que los factores que nos llevan a ese círculo vicioso son otros que en el caso de los paises en vías de desarrollo, pero no es menos cierto que de no cambiar la tendencia actual de la inversión de recursos en atender la enfermedad y menos en promover la salud cerrará un círculo difícil de vencer.

Exiten algunos síntomas evidentes de este riesgo, la insistencia política en las listas de espera, el empeño en deslumbrar a la población con las tecnologías sanitarias de última generación, la dependencia desmedida de la población de los sistemas sanitarios para todo,...son elementos que nos deben hacer reflexionar hacia donde queremos ir.

Urge romper la tendencia y aunque en un tiempo lo pasemos mal, es necesario invertir de forma seria y científica más recursos en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, bastante más que en más recursos para atender a la enfermedad exclusivamente. Los sistemas sanitarios deben dar respuesta a las necesidades de salud de la población, pero de forma global, no invertir esa tendencia hoy, significará que llegaremos a un sistema sanitario cada vez menos resolutivo, donde lo asistencial lo desborda, la atención sanitaria estará desfragmentada en infinitos trozos y lo más importante la calidad de la atención caerá estrepitosamente, sin que hayamos invertido nada en obtener unos mejores niveles de salud de la población.

Mientras sigamos con las competiciones sobre las listas de espera y otros indicadores exclusivamente de asistencia sanitaria que el futuro de la salud nos pasará factura y no sólo en la sostenibilidad.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 19 de septiembre de 2010

La universalidad de la atención sanitaria, la necesaria reflexión


No crea el lector que con el título de la entrada estoy cuestionando la universalidad de la atención sanitaria. Nada más lejos de mi intención, de mi ideología política y de mis reflexiones. Por defender la universalidad de la atención sanitaria es por lo que reclamo la necesaria reflexión en estos momentos en los que cada vez es más necesario llegar a un pacto de estado sobre la sanidad en España.

El primero de los motivos que lleva a la reflexión es la necesidad sobrevenida, en parte por la conciencia despertada por la crisis económica mundial, sobre el necesario esfuerzo por conservar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud español. La segunda de las razones es que no faltan voces que llaman a la puesta en marcha de un copago sin que en la reflexión quede claro con qué objetivo y que fin persigue ese copago, como si el copago fuera la solución mágica para el futuro. La tercera de las razones obedece a una cuestión que viene de largo, si es que se puede hablar de largo cuando nos referimos al año 1986, año de publicación de la Ley General de Sanidad que tanto aportó a este país. Su publicación planteó un cambio en el modelo del Sistema Nacional de Salud que no ha sido acompañado con la fórmula de aseguramiento en nuestro país que sigue siendo la Seguridad Social y que plantea una serie de dificultades en la financiación del sistema como tal. Por último, las reivindicaciones de determinados colectivos como los profesionales liberales (abogados,...) que antes estaban con una asistencia sanitaria "privada" reclaman estar dentro de la cobertura del Sistema Nacional de Salud, el reconocimiento de este derecho vinculado a los impuestos hace que sea la puerta de entrada para el resto de los ciudadanos independientemente de su situación en la Seguridad Social.

Sin duda son motivos de peso que deben ser analizados con detalle, la universalidad conlleva un reconocimiento de derecho a algo tan importante como es la atención sanitaria. Pero además esta reflexión de la universalidad debe permitir reflexionar sobre el modelo de Sistema Nacional de Salud mixto que tenemos, debemos ir a un modelo basado en los impuestos y, por tanto, universal. Las fórmulas vinculadas a las mutualidades deben ser objeto de profunda reflexión en un Sistema Nacional de Salud de vocación universal donde el derecho se obtiene por ser español y no por estar o no afiliado a la Seguridad Social.

La universalidad no es incompatible, ni mucho menos con una reflexión profunda sobre las diferentes prestaciones, su justificación y su aplicación en base a las necesidades de salud de la población. Es aquí donde se deben llegar a acuerdos y pactos en la universalidad de todas y cada una de las prestaciones, su acceso, su financiación y su revisión desde el punto de vista científico y social. Que nadie se escandalice cuando se usa la palabra copago, ya existe el copago en la prestación farmaceútica, yo pago una parte de los medicamentos que me prescribe el médico por ser "activo". Se vuelve necesario reflexionar sobre este aspecto y si de verdad este "copago" que nos acompaña desde hace tiempo es o no de justicia social, en este momento nuestro país no es sociodemográficamente igual que en la década de los 80, si no somos iguales debemos reflexionar sobre todas estas cuestiones.

Otras de las cuestiones importantes a tener en cuenta es el uso de una prestación sanitaria-económica-social que ha sido una gran apuesta por la justicia social como es la incapacidad temporal o como se les conoce vulgarmente las bajas médicas. El sistema sanitario debe ser más activo en este tema, mucho más de lo que lo ha sido y de su utilización adecuada deben revertir fondos en la financiación sanitaria, en la Ley de Financiación autonómica del año 2001 eso se recogía y en la actual no se recoge. Esta prestación triple es muy importante para los trabajadores que por motivo de enfermedad deben hacer reposo y no es justo que vean mermados sus ingresos.

Una cuestión de calado supone la atención a los problemas de salud por parte del Sistema Nacional de Salud de las enfermedades profesionales, sin que la financiación de las Mutuas de Accidentes de Trabajo reviertan los fondos en esta atención. Por muchos esfuerzos de cobro de las instituciones sanitarias, no es posible llegar nunca al 100%, esto merece una gran reflexión y una definición de un modelo de salud laboral con gran componente sanitario.

Estoy seguro que una apuesta por la incorporación de las tecnologías y evaluación de las tecnologías incoporadas al Sistema Sanitario es clave para la sostenibilidad y debe formar parte de esta universalidad. Extremar el uso de la evidencia científica, de la necesidad social y de las necesidades de salud son cuestiones importantes.

La prestación farmacéutica es sin lugar a dudas un capítulo importante de las prestaciones sanitarias en función al volumen económico. Pero la reflexión debe ser un punto de encuentro entre todos los agentes para hacer de esta prestación algo eficiente, que apuesta por la I+D+i y que sabe racionalizar el uso. La apuesta por una clara política de principios activos que conserve la libertad de prescripción del médico consagrada en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, que disminuya el gasto sanitario hasta lo necesario, que apueste por la empresa innovadora y que de respuesta a los ciudadanos y a sus necesidades de salud es el camino a seguir y hay recorrido.

Sin duda en la universalidad debe tenerse en cuenta aspectos elementales de las políticas sociales como la incorporación de la perspectiva de género a la salud, la perspectiva de la salud pública en la disminución de las desigualdades en salud y la verdadera participación de los ciudadanos, incorporando metodologías de lo que es la participación ciudadana, la crisis de los denominados consejos de salud, muestran que lo importante en la participación ciudadana es cómo se hace o se lleva a cabo y eso es sin lugar a dudas la metodología además de las formas o de las estructuras.

Se hace necesario por diferentes razones un gran debate sobre la universalidad que enmarque el futuro del Sistema Nacional de Salud, es una oportunidad única para el pacto por la sanidad cada vez más necesario.


José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 6 de junio de 2010

El interés por cuestionar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud


Hace algún tiempo que desde el Ministerio de Sanidad y Política Social se promueve un trabajo necesario e interesante para la sociedad española que es establecer un Pacto de Estado por la Sanidad en España. No alcanzo a saber con todo lujo de detalles si esta necesidad es sentida o no por la población española, pero de lo que estoy absolutamente seguro es que es necesario establecerlo desde la responsabilidad política de los que en este momento la tenemos.

Es necesario trabajar en un Pacto de Estado por la Sanidad en España para mantener en el tiempo un Sistema Nacional de Salud con los valores y principios que en este momento tiene y que es muy bien valorado por la sociedad y obtiene unos resultados de salud muy importantes. Sin embargo, el debate de una parte de la derecha española se resiste por "principios" a llegar a Pactos e intenta desvirtuar este trabajo argumentando que es necesario este pacto debido a que la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud está en un grave riesgo inminente. Y nada más lejos de la realidad. El momento económico por el que atraviesa el mundo y las necesidades económicas que pueda haber no constituyen riesgos inmediatos para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, otra cosa diferentes es que no podamos seguir creciendo en la cartera de servicios al ritmo que lo hemos hecho en el pasado, pero eso no es un riesgo para la sostenibilidad.

Se explica este discurso de una parte de la derecha de poner en entredicho la sostenibilidad, si analizamos lo que a continuación ocurre y no es otra cosa de proponer fórmulas de colaboración público-privadas que conllevan a una privatización encubierta y continuada de la Sanidad allí donde gobiernan.

Se puede analizar la necesidad de incluir en la gestión de lo público herramientas y metodologías de la empresa privada que han dado resultados positivos contrastados, se pueden incluir herramientas de colaboración público-privadas en determinados aspectos de la sanidad como lo son el campo de la investigación o de la innovación por ejemplo. Pero en ningún caso, se debe confiar en el discurso de que la gestión privada es más eficiente que la gestión pública de la Sanidad. Eficiencia es la relación entre los recursos a disposición de los gestores y los objetivos alcanzados, y hasta ahora ningún modelo de privatización de todos los imaginados en nuestra sanidad ha dado muestras de mejorar la eficiencia globalmente, en cambio ha llevado a riesgos contrastados, la selección perversa de pacientes, quedándose con la atención de los pacientes con menos complicaciones y que su atención es más barata y desviando a otros centros públicos realmente públicos a los pacientes más complicados y que su atención es más cara.

Por tanto, no hace falta un Pacto por la Sanidad por el riesgo inminente de la sostenibilidad del sistema, hace falta un Pacto por la Sanidad de forma preventiva para mantener la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud que hoy conocemos y valoramos a largo plazo. Con la evidencia científica disponible las estrategias de privatización que se están utilizando no se pueden asumir si queremos un Sistema Nacional de Salud de cobertura universal y en el que aportamos en función de lo que tenemos y utilizamos en función de lo que necesitamos. Ese es el Sistema Sanitario del que quiero seguir disfrutando y en el que creo desde mis convicciones políticas y técnicas de la equidad, la justicia social, el reparto de la riqueza y la solidaridad.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

martes, 15 de septiembre de 2009

La importancia del autocuidado en salud


Ahora que tenemos el otoño e invierno cerca y andamos preocupados por el impacto sobre la salud sobretodo, pero también el que puede tener la gripe en el sistema sanitario, estamos en un buen momento para trabajar en el fomento del autocuidado.

Es curioso como por un lado avanzan los derechos de tercera generación en la salud, donde destaca el de la autonomía del paciente y al mismo tiempo nuestra sociedad evoluciona hacia una sociedad que se cuida y autocuida menos que nuestros antepasados. La información tampoco parece haber influido para que seamos más responsables de nuestro proceso de salud y enfermedad.

Sin embargo, el origen de este despreocuparse por autocuidarnos en salud, no está en exclusiva en la sociedad. Es cierto que la sociedad tiene un caldo de cultivo muy adecuado para que esto ocurriera. Un caldo de cultivo formado por mayor velocidad al hacer las cosas, convertir en bien de consumo casi todo lo que tocamos, la sanidad y la salud no son una excepción, ahora "consumimos" sanidad como consumimos otras cosas. Cambio en el rol de cuidador y cuidadora entre otros elementos han influido para predisponer a una sociedad a delegar la responsabilidad de su salud y su enfermedad en el servicio sanitario. De forma similar a como hemos delegado la educación de nuestros menores en el sistema educativo.

Pero como decía, el origen no está sólo en la sociedad y sus circunstancias. También los políticos, los médicos y todas nuestras organizaciones profesionales y científicas nos hemos empeñado en ello, seguramente no de forma consciente, pero insistiendo hasta la saciedad. Así hemos celebrado más de un día sobre tal o cual enfermedad, donde el llamamiento es que ante el más mínimo síntoma acuda de forma rápida a consultar con su médico o lo que sería peor con un determinado especialista concreto, saltándose el criterio del médico de familia corresponsable de la salud del paciente.

Lo cierto es que esto ha sido relativamente sencillo, es decir, arrebatarle a la sociedad el control sobre su proceso de salud y enfermedad ha sido fácil. Sin embargo, el camino inverso va a ser muy complicado. De hecho piensen, como nuestras madres sabían las medidas físicas contra la fiebre, ahora ante el más mínimo incremento de una décimas en el termómetro se acude al centro sanitario en cuestión, donde más de una vez, por el corto tiempo de evolución del cuadro no ha dado tiempo que no de la cara ni la infección y no se puede poner ni siquiera el tratamiento.

Esto tiene unas consecuencias muy importante, ya que cualquier actividad en sanidad no está exenta de riesgo, por lo tanto disminuye la seguridad de los pacientes y eso es grave.

Pero además esto tiene una repercusión muy importante en un sistema sanitario con la vocación de universal y gratuito, donde el deterioro del sistema sanitario viene provocado por la utilización poco adecuada de los servicios sanitarios.

Debemos comenzar a trabajar en el fomento del autocuidado, en ser responsables de nuestra salud y de nuestro proceso de enfermedad. Los profesionales y los políticos tenemos que ir a una en este tema.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

martes, 8 de septiembre de 2009

¡Hay vida después de la gripe!


Creo que ya va siendo necesario normalizar la situación, normalizar la información y comenzar a hablar de la gripe en general sin clasificar. Y esto se puede hacer por haber puesto en marcha los mecanismos de control necesarios de forma ejemplar. Se puede normalizar porque la Organización Munidal de la Salud ya conoce más del virus y podemos afirmar su "benignidad", el Ministerio de Sanidad y Política Social y el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud se han coordinado y han desarrollado las medidas preventivas y de actuación ante una pandemia, y hemos tenido y tenemos a unos profesionales comprometidos. En definitiva, ahora toca que estemos vigilantes a través de los sistemas de vigilancias epidemiológica, proporcionemos una información transparente y tranquilizadora y hablemos de gripe, como todos los años. Es tiempo de NORMALIZAR.

Nada mejor para normalizar con el comienzo del curso que repasemos los grandes hitos que tenemos que marcarnos como sistema sanitario. Está pendiente cerrar de forma adecuada el Pacto por la Sanidad, liderado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud a través de los comités institucionales, pero que es ahora cuando deben incorporarse las opiniones, los debates en el seno de las organizaciones científicas y profesionales. El afrontamiento de la pandemia de gripe en nuestro país ha dibujado un escenario muy próximo a lo que debe ser el pacto por la sanidad. Me siento orgulloso del funcionamiento del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, sería bueno analizar la respuesta dada y reflexionar sobre lo ocurrido para tomar los elementos que han permitido llegar a consenso tan importantes.

Ese trabajo del Pacto por la Sanidad puede eclipsar, por su importancia, otros trabajos interesantes, pero queda un desarrollo profundo de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias en materia de formación sanitaria especializada, la troncalidad, la reordenación de las especialidades en ciencias de la salud dentro de la troncalidad y el trabajo por la motivación y el desarrollo de los profesionales es fundamental para hacer más eficiente el sistema sanitario.

La tercera cuestión es el desarrollo de dos elementos fundamentales, la seguridad de pacientes y la responsabilidad social corporativa. En la seguridad de pacientes es necesario unirlo a los conceptos de calidad de la atención, donde los desarrollos de trabajos por la variabilidad de la práctica clínica es elemental. Pero también debe tener una vinculación normativa y funcional con la Salud Pública, un reto normativo para nuestro país construir un nuevo modelo salubrista, más adaptado a nuestra realidad social y a nuestras constumbres actuales.

Dentro de la responsabilidad social corporativa se encuentran los derechos de profesionales, de pacientes, la bioética, la cooperación internacional para el desarrollo, el trabajo por el medio ambiente y por la sostenibilidad en general, el compromiso social, en defintiva de una organización.

Por todo ello, toca normalizar y seguir trabajando. Hemos aprendido mucho del afrontamiento de esta pandemia, aprovechemosló.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia


martes, 1 de septiembre de 2009

Normalizar la gripe, información si, pero también tranquilidad


Se aproxima el otoño, con la venida de esta estación se aproxima el clásico incremento en el número de casos de gripe como ocurre cada año. Sin embargo, este año a los virus que generalmente provocan la conocida como gripe estacional, le acompaña el recientemente descrito virus A/H1N1, es decir la gripe A.

Es normal que cuando aparece un nuevo virus las organizaciones sanitarias (Organización Mundial de la Salud -OMS-, administraciones públicas,...) se pongan todos los medios para conocer cómo se comporta el virus y hasta entonces, poner todas las medidas posibles para que no se propague de forma generalizada y rápida. Eso es lo que ha hecho la OMS, lo que han hecho las autoridades de la Unión Europea, del Ministerio de Sanidad y las administraciones autonómicas.

Tras el análisis realizado del virus de la gripe se sabe que es más contagioso que los virus que habitualmente provocan la estacional (esa que nos afecta en otoño-invierno de cada año), es decir que es más fácil que se propague de persona a persona. Pero al mismo tiempo se sabe que los cuadros que provoca son muy leves en la práctica totalidad de las personas que se han infectado y han desarrollado la enfermedad.

No obstante, como en cualquier situación de descripción de un nuevo virus de gripe, la OMS debe ir dando los pasos en las diferentes fases ante la declaración de una pandemia. Pandemia, una palabra a la que se le ha podido dar connotaciones negativas. Pero que no es así. Pandemia NO significa gravedad de la enfermedad, significa que el virus ha infectado a personas de diferentes paises y zonas geográficas. Eso es pandemia, nada más.

Ante esta situación y conocimiento que tenemos en el momento actual del virus de la Gripe A/H1N1 podemos afrimar que estamos en situación de establecer los controles sanitarios necesarios, trasmitir tranquilidad a la población, llamar a la corresponsabilidad de los ciudadanos en la aplicación de las medidas preventivas y la utilización adecuada y responsable de los servicios sanitarios y proporcionar la información a la población. Además seguir trabajando en desarrollar de una forma segura una vacuna para este nuevo virus.

El seguimiento caso a caso, minuto a minuto, desde que se declararon los primeros casos de esta infección por parte de los medios de comunicación debe dar paso a datos de conocimiento del nuevo virus y que esta información de tranquilidad a la población, ya que es para ello tal y como se está comportando el virus.

Es necesario que seamos corresponsables de cuidar nuestro sistema sanitario. En otoño-invierno se seguirán produciendo enfermedades graves (infartos, tumores, ...) y el sistema sanitario debe darle respuesta en tiempo y forma además de atender a los pacientes que tengan gripe. Por tanto, es necesario llamar a la corresponsabilidad y utilizar los servicios sanitarios de forma responsable.

Las administraciones tienen que seguir realizando la vigilancia epidemiológica y del virus para saber cuántas personas están infectadas, cuántas están desarrollando la enfermedad, de estos cuántos y que grupos están más afectados. Y para esto están los sistemas de vigilancia epidemiológica y se está haciendo de forma adecuada. Por tanto, tranquilidad también en que se están haciendo las cosas bien en el control de la enfermedad.

Aplicar las medidas de prevención, de control como es el lavado frecuente de manos, taparse la boca y nariz al toser y estornudar con un pañuelo de papel, entre otras medidas que ya son suficientemente conocidas.

La red sanitaria atenderá a los pacientes con gripe en general de forma adecuada a la infección y al nivel de gravedad clínica que vayan presentando.

Ya está en desarrollo la vacuna contra el nuevo virus, pero debemos trabajar para que no se cumpla el refrán de "a ver si es peor el remedio que la enfermedad" y en ese sentido, la vacuna una vez producida se debe investigar para que sea segura su administración a las personas y eso lleva un tiempo. Hasta entonces en los casos graves y grupos de riesgo con clínicas más graves se utilizan los fármacos que están desarrollados contra los virus, los antivíricos.

Por todo ello, lo conocido hoy día del virus, los datos de control epidemiológico que tenemos y las medidas puestas en marcha, nada más que es motivo de tranquilidad. Y seguir con las medidas de seguimiento y control para seguir comprobando que el virus no cambia de comportamiento.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 12 de julio de 2009

Seguridad, calidad y variabilidad de la práctica clínica


En la entrada anterior he tenido la suerte de contar con un comentario de Enrique Gavilán, me merecen mucho respeto sus opiniones y comentarios, aprendo mucho con él. Este comentario al que me refiero habla de la importancia de la investigación en resultados en salud, destacar su papel es destacar el papel de la gobernanza o gestión de los sistemas sanitarios basada en la evidencia.

La investigación en resultados en salud es clave para el progreso de los sistemas sanitarios en general y en particular del nuestro que esta basado en unos principios muy concretos y que le hace alejarse de criterior puramente economicista buscando la eficiencia. Y desde mi punto de vista lo conseguimos en una buena parte. Somos un sistema sanitario eficiente y justo es reconocerlo.

Desde hace aproximadamente cuatro o cinco años está emergiendo con mucha fuerza el concepto de seguirdad clínica o seguridad de pacientes, entendido como un subsistema de calidad sanitaria de tremenda importancia. Estamos en un momento clave en el análisis de los componentes de esa seguridad clínica y será cuestión de tiempo que lleguemos a un análisis pormenorizado de los componentes y su peso dentro de la propia seguridad. Así se habla del lavado de manos del personal sanitario, de los mecanismos de prevención barrera de las infecciones dentro de los hospitales y tantos otros.

De forma paralela adquiere gran fuerza los estudios de investigación sobre la variabilidad en la práctica clínica, siempre pongo el mismo ejemplo, pero es el más gráfico es la traducción científica del dicho "cada maestrillo tiene su librillo". Es decir, aunque los clínicos quieran llegar al mismo resultado de la curación, mejora o alivio del problema de salud del paciente, los "caminos" utilizados son diferentes. Es el estudio de los caminos que utilizan los clínicos para dar respuesta a esos problemas de salud lo que se conocen como los estudios sobre la variabilidad clínica. Pues bien, cada vez existen más trabajos de investigación que interrelacionan de una forma muy clara la variabilidad clínica y la seguridad, por decirlo en lenguaje llano, que de los diferentes caminos que un médico puede seguir para afrontar el problema de salud del paciente, unos son más seguros que otros.

De esta forma se va cerrando un círculo de capital importancia que es disminuir la variabilidad en la práctica clínica aumenta la seguridad clínica y por tanto incrementa la calidad de la atención sanitaria en nuestro sistema. Y este ámbito de investigación es muy importante darle prioridad en las actuaciones dentro de la Investigación de Resultados en Salud.

Desde hace unos años una Red de Investigación Cooperativa la Red Iryss trabaja de forma intensa en este campo, sus "productos", es decir, las publicaciones de las Atlas de la Varibilidad Clínica debe ser un elemento de primer orden en la información de los sistemas sanitarios.

Estrategias como el Proyecto GuíaSalud del Sistema Nacional de Salud español, que pretende difundir entre los clínicos guías de práctica clínica que están validadas desde el punto de vista científico y metodológico se beneficiaría muy mucho con la incorporación a la cadena de valor de análisis de las guías y en su implantación de estos estudios.

Existen muchos otros campos de la denominada investigación en resultados de salud, pero sin duda este por lo emergente y lo importante es uno de los que no podemos evitar.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 3 de mayo de 2009

Graduación de alumnos de medicina y necesidades de médicos


Fue el día 2 de mayo, donde la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura se vistió de largo. Donde los estudiantes que lo han sido durante al menos 6 años consiguen graduarse como Licenciados en Medicina, un título que le da paso a la siguiente fase de formación ¡acaban de empezar a formarse! El resto de su vida será formarse para ser cada vez mejores médicos, esa es la característica más clara de la vocación de médico.

Estamos en tiempos de opiniones que se reproducen cada vez que llega mayo a nuestro país y se nos gradúan nuestros estudiantes de medicina. ¿Hacen falta más plazas en las Facultades de Medicina? ¿Nos faltan muchos médicos? Y opiniones van y vienen sobre el tema, opiniones simplistas sesgadas y la culpa en la mayoría de las opiniones para ese "ente abstracto" que es la administración, sin identificar con nadie, ni con nada, la administración. Este año no será diferente.

Que hacen falta médicos en nuestro país, sobretodo en determinadas especialidades y en determinadas localizaciones nadie lo discute. Hasta ahora el estudio más serio en todo el país lo tiene el Ministerio de Sanidad y Política Social, que hace un abordaje del problema en términos del Sistema Nacional de Salud. Lo lógico sería que conociéramos las plazas vacantes en los diferentes Servicios Regionales de Salud más los que se necesitan en los centros sanitarios privados y esa serían nuestras necesidades, sin embargo el problema es que en la necesidades de médicos intervienen muchos factores (organización asistencial, eventualidades, localizaciones geográficas, características sociodemográficas de la población...).

Y es esta una de las primeras razones de críticas a la administración, donde se dice "que se ha planificado mal". Y apunto, es que no se ha planificado, ya que hemos atravesado una fase donde era imposible planificar, o si no imposible, si tremendamente difícil. Hemos vivido la mayor de las descentralizaciones en nuestro país y los Gobiernos Regionales han intentado por todos los medios dar respuesta a las necesidades de salud de la población, con la mayoría de los servicios sanitarios en su Comunidad Autónoma, aunque haya servicios y centros de referencia en el Sistema Nacional de Salud. Esto ha significado que se haya crecido en nuestro país como nunca se crecerá en recursos sanitarios. Y esto nos ha llevado a una situación claramente diferente en necesidades de profesionales, que insisto no se volverá a repetir.

En este momento pocos más de 4000 médicos egresan anualmente de nuestras Facultades de Medicina y el Sistema de Formación Especializada MIR absorbe más de 7000. Este es un desequilibrio que hace que el examen MIR ya no se apruebe o se suspenda, simplemente sirva para clasificar en número de orden que permite la elección del sitio y la especialidad a realizar.

Una primera aproximación al problema de necesidades de médicos sería el siguiente, no debemos permitir llegar a una situación como la de hace unos años con bolsas de paro médico de 20.000 es una utilización ineficiente de los recursos educativos. Pero desde luego tenemos que alcanzar un equilibrios entre estudiantes que terminan la carrera y las plazas MIR ofertadas por el Sistema Nacional de Salud. Por tanto, crear nuevas Facultades de Medicina a troche y moche de ninguna manera, la calidad en la formación es muy importante, pero un compromiso de crecimiento en el número de plazas en las Facultades de Medicina es absolutamente necesario.

Una segunda cuestión es que aun produciéndose el pico de jubilaciones, no parece necesario seguir incrementando en mucho más número la oferta de plazas MIR en nuestro país, pero si es necesario realizar una oferta basada en el estudio de necesidades de profesionales que ha realizado el Ministerio de Sanidad y Política Social. Ofertando las plazas de las especialidades más necesarias, manteniendo en el resto el recambio para jubilaciones, eventualidades y demás contingencias en el Sistema Sanitario público y privado. Es decir, más que en cantidad la oferta de las plazas MIR hay que estudiarla y adaptarla en las especialidades necesarias, claro que además esta estrategia la pueden realizar las Comunidades Autónomas que por su tamaño tienen este margen de maniobra.

Otra de las necesidades de estudio profundo de la oferta MIR es la cobertura de las plazas de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria. Desde hace bastantes años se ocupa por los médicos que han obtenido los últimos números de orden del MIR. No es que el número de orden nos diga que son mejores o peores médicos, en absoluto, pero es que se están quedando plazas vacantes. Urge que en el seno de la Comisión Nacional de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud se produzca un debate y una reflexión seria sobre las "vocaciones para la Atención Primaria de Salud". Es necesaria esta reflexión y esfuerzo ya que nuestro Sistema Nacional de Salud pivota sobre la Atención Primaria de Salud como garantía de calidad en la atención sanitaria y eficiencia en la gestión de los recursos.

Una reflexión donde deben encontrarse Educación, Universidad, Colegios Profesionales, Sociedades Científicas, Comisión Nacional de la Especialidad, Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas. Dónde todas las partes pongan su trabajo y esfuerzo en conseguir mostrar la Atención Primaria de Salud que permita generar vocaciones más reales.

Educación y Universidad deben asegurar con la adaptación al Espacio Europeo de Enseñanza Superior que la medicina de familia es una asignatura troncal dentro de los estudios de grado de medicina, no puede ser lo que ocurre ahora que las asignaturas de la carrera se convierten en "demos" de las diferentes especialidades que no son medicina de familia.

Colegios profesionales y sociedades científicas deben trabajar en prestigiar desde el punto de vista científico y profesional de la especialidad de Medicina de Familia, trabajo al que debe contribuir de forma clara la Comisión Nacional de la Especialidad, más allá de realizar análisis de lo que deben hacer los demás y no poner el "locus de control" dentro de si misma para solucionar el problema.

El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas deben asegurar el cumplimiento estricto de la Estrategia AP21, estrategia de mejora de la Atención Primaria de Salud, tomándo en serio el esfuerzo y el trabajo de reflexión que ya hubo.

Pero además desde las Comunidades Autónomas se deben realizar reflexiones sobre la organización asistencial, donde la creación o no de categorías, la organización de las guardias, los servicios sanitarios, la cobertura geográfica, los mapas sanitarios y tantas otras influyen en las necesidades de médicos.

Y es necesario llegar a un Pacto por la Sanidad donde se incluya de forma clara los Recursos Humanos, pacto que permita que trabajemos como un Sistema Nacional de Salud, lejos de ser exclusivamente la suma de las 17 Comunidades Autónomas.

No creo que sea motivo de culpa, es motivo de análisis y de estrategia.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

jueves, 23 de abril de 2009

Toca reflexionar sobre la Medicina Familiar y Comunitaria, pero en serio


Hoy hemos conocido los datos oficiales de la adjudicación de las plazas MIR en el Sistema Nacional de Salud. Finalmente han quedado 51 plazas vacantes de Medicina Familiar y Comunitaria en nuestro país. La cifra no es alta, pero debemos añadirle que esta especialidad es la que se elige en los últimos números de orden del MIR.

Esta situación se viene repitiendo en las últimas convocatorias MIR en las cuales se va incrementando el problema.

Además debemos tener en cuenta que esto ocurre en un país donde su Sistema Nacional de Salud está organizado y basado en la Atención Primaria de Salud como puerta de entrada, como gestor de los procesos de atención y responsable de la salud de la comunidad.

Si conjugamos estos elementos, lo que se está repitiendo durante estas últimas convocatorias de MIR es ciertamente preocupante. Pero además, apuesto decididamente a que esto debe generar una reflexión profunda en la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud. Estoy seguro que en los próximos días no faltarán opiniones simplistas de los motivos que están llevando a esta situación, unos achacarán exclusivamente a que los médicos de familia tienen unas condiciones de trabajo malas, otros a que no se incluye esta disciplina en las Facultades de Medicina y así sucesivamente.

Lo cierto y verdad es que otras especialidades están más prestigiadas que la Medicina de Familia en la sociedad y a esta situación se llega durante mucho tiempo de abandono y de falta de creencia en una especialidad nacida para poder soportar un papel clave en nuestro modelo de Sistema Nacional de Salud. No han faltado las veces que se ha escuchado que la Medicina de Familia es la piedra angular del sistema, pero esto se ha repetido desde la falta de convencimiento y sin creerlo verdaderamente.

No se trata de buscar culpas, se trata de buscar entre todas las partes el prestigio social de una especialidad de suma importancia, solo desde ese ejercicio se puede construir algo realmente adecuado para el futuro.

Reflexión donde deben estar presentes las Comunidades Autónomas, el Ministerio de Sanidad y Política Social, el Ministerio de Educación, la Universidad, pero también arrimando el hombro el mundo profesional y de las sociedades científicas. Estos son los agentes que deben reflexionar y establecer medidas concretas para prestigiar una especialidad como lo es la Medicina de Familia. Podemos hacer eso, construir o seguir opinando desde un análisis simplista en lugar de sistémico del problema.

Sin duda urgen varias cosas, la defensa cerrada del mundo profesional de la especialidad, la apuesta de prestigio y de calidad más que de aspectos profesionales de las sociedades científicas, la orientación de los planes de estudios ahora que los hemos revisado con la excusa de Bolonia en base a que las Facultades de Medicina centren su formación en médicos generalistas de verdad y no basar sus planes en demostraciones de las diferentes especialidades. Y urge que se controle, potencie e inste a los servicios de salud a adoptar las medidas contempladas en la Estrategia AP 21. Pero estas medidas urgentes, no quitan para una reflexión seria, decidida, valiente e innovadora sobre la Medicina Familiar y Comunitaria.


José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

martes, 7 de abril de 2009

Política y Atención a las personas


Política y Atención a las personas, esas son las dos claves que más me han gustado del remodelado Gobierno de España. Sinceramente, creo que hace falta introducir política en la toma de decisiones, esto no es incompatible con profesionalizar la gestión. Pero en determinados puestos, parece desde hace un tiempo que se ha puesto de moda la despolitización, la incorporación de los técnicos a puestos de responsabilidad política, netamente política y esto sinceramente es malo, malo fundamentalmente para la Sociedad en general. La política con mayúsculas es necesaria, al ser una herramienta muy importante para introducir mejoras en nuestra Sociedad. Ser político significa saber hacer, saber pensar, pero desde un pensamiento abstracto y defender unos ideales que nos lleven a introducir elementos de mejora para los ciudadanos. Por tanto, celebro el mayor peso político del Gobierno de España.

Pero otro de los elementos que me gustaría destacar la importancia de la Atención a las personas, y ese gesto se pone de manifesto de forma superlativa al confluir en un Ministerio las competencias en Sanidad y en Políticas sociales, es el Ministerio de la Atención a las personas. Es un Ministerio que bien aprovechado en su diseño político debe fomentar la atención integral e integrada a las personas.

Mis felicitaciones al Presidente del Gobierno de España por la decisión que a priori es positiva según mi criterio. Mis mejores deseos a Trinidad Jiménez en el desempeño de su nueva labor política.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 29 de marzo de 2009

Un nuevo paradigma en el sistema de cuidados



En este mundo cambiante las tendencias de la sociedad nos llevan a cambios, cambios en muchas cosas. Pero existe una necesidad de cambios, provocado por los valores, la cultura, los cambios sociodemográficos y demás, en lo que puede denominarse el Sistema de Cuidados.


Se dice que las personas somos autónomas cuando somos capaces de cumplir con las actividades necesarias para nuestra vida diaria, tanto si las actividades son básicas (lavado, comida,...), como si estas actividades son instrumentales (comprar, salir,...). Si ese es el concepto de autonomía, en el extremo opuesto está la denominada situación de dependencia, es decir cuando las personas necesitamos que realicen actividades básicas para nuestra vida.


A la situación de dependencia se llega por diferentes razones, una de ellas es la pérdida de salud. Para el tratamiento de nuestros problemas de salud sea en nuestro domicilio o en un centro hospitalario necesitamos de cuidados, unas veces se circunscriben al ámbito de cuidados profesionales (realización de técnicas diagnósticas o terapéuticas) y también necesitamos cuidados no profesionales.


A toda esta constelación de cuidados se ha venido en llamar Sistemas de Cuidados. Este sistema de cuidados está inmersa en un proceso de cambio, tanto los no profesionales, como los profesionales.


En esta entrada en mi blog me referiré exclusivamente a los cuidados profesionales, en el centro de todos los cambios está la figura profesional de la enfermera. Son los profesionales del cuidado, los especialistas en los cuidados profesionales y por ellas pasan los cambios en positivo que se esperan en nuestro Sistema Nacional de Salud.


La educación superior con la adaptación al Espacio Europeo de Enseñanza Superior promete un cambio en el curriculum de estas profesionales que redundará en una mejora de la calidad en los cuidados generales. La aparición de las especialidades de enfermería, donde progresivamente a las especialidades de Matrona, Salud mental, se incorporarán las especialidades de Trabajo, Enfermería Familiar y Comunitaria, Geriatría entre otras, nos llevará a una nueva situación de cuidados profesionales especializados.


Esto está acompañado de un cambio en la duración de los ciclos formativos de formación profesional que dará una nueva dimensión a nuestros técnicos y auxiliares.


Sin embargo, con todos estos cambios que se avecinan, junto a los cuidados no profesionales, llevan a la imperiosa necesidad de definir las competencias de todos los profesionales que participan en los cuidados y definir nuevas competencias, nuevos roles a cumplir por los miembros de equipos que necesariamente tienen que ser interdisciplinares y multiprofesionales, no podemos seguir anclados al mismo concepto de enfermería, ni de auxiliares de enfermería, entre otros.


Se requiere una reflexión profunda, sería y de futuro que nos lleve a uns Estrategia en el Sistema de Cuidados en el Sistema Nacional de Salud en beneficio de todos los ciudadanos. Donde se de cabida a la multiprofesionalidad y a los diferentes entornos tanto hospitalarios, como comunitario.


José María Vergeles Blanca


Médico de Familia

martes, 24 de marzo de 2009

Ahora con el menor maduro


En estos últimos días hemos escuchado una serie de declaraciones de medios de comunicación y de políticos de diferentes signos sobre el debate en relación a las conclusiones a la Comisión Parlamentaria que tenía como objetivo reflexionar y madurar un debate sobre la nueva regulación del aborto.

Varias han sido las cuestiones por la que los políticos de derecha, influidos en mayor o menor grado por la Iglesia Católica, se han "llevado las manos a la cabeza", es decir, se han sorprendido y han comentado que es una barbaridad. Una de ellas, de las que más han sonado es que la decisión sea a partir de los 16 años.

Es realmente curioso, en el año 2002 en nuestro país gobernaba la derecha, esa derecha que hoy se sorprende de estas cuestiones. Esa derecha legisló como es función de un Gobierno, entre el acervo normativo elaborado estuvo la Ley 41/2002 básica de la autonomía del paciente. Esta Ley sin duda alguna proporcionó indudables beneficios a los ciudadanos y reconoció un derecho de los considerados de tercera generación, la autonomía del paciente. Pero tenemos que recordar que esa Ley ha puesto a los profesionales de la medicina en una situación nada cómoda cuando hace referencia al Menor Maduro, y ya en esa Ley se hablaba de que decidía el menor, con la diferencia que la madurez la determinaba el médico, quedando a éste en una situación complicada desde el punto de vista jurídico.

Visto lo visto y teniendo en cuenta esta cuestión a mi me gustaría saber cuál es el motivo de la sorpresa, asombro y crítica de los señores políticos del PP.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

jueves, 5 de marzo de 2009

Necesidades de especialistas


Ayer compareció el Ministro de Sanidad y Consumo ante los máximos representantes en diferentes foros, por la mañana ante el Pleno del Consejo Interterritorial, a continuación la presentación ante los medios de comunicación que dan traslado a los ciudadanos de todo lo que ocurre y ante la Comisión de Sanidad del Senado.

Fue un día completo de puesta de largo de un estudio que matiza, completa y avanza en un estudio previo que conocíamos a través de la página del Ministerio de Sanidad y Consumo. Un estudio donde a través de técnicas muy avanzadas de simulación, y partiendo del momento actual de número de especialistas, hace un previsión de la necesidad de médicos especialistas de aquí al año 2025.

Se han estado manejando dos conceptos durante todo este tiempo, además se han estado manejando como si fueran excluyentes ambos. Los conceptos son desajustes y déficit, el estudio viene a poner más luz en este tema. Hay déficit y desajuste, déficit de algunas especialidades y se da una cifra de falta de especialistas y hay desajustes, existen determinadas especialidades que están por encima de la previsión en unas Comunidades y faltan en otras. Pero además, la realidad demuestra que este desajuste se da en las propias Comunidades Autónomas entre zonas más urbanas y más dispersas.

Es en definitiva un estudio muy sólido que viene a certificar lo que ya se suponía, ahora queda poner en marcha las medidas para resolver el problema. El estudio no es un fin en si mismo.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

martes, 24 de febrero de 2009

La nanotecnología en la medicina


Hace unos años que el Gobierno de España a través del Programa Ingenio 2010 estableció una línea de financiación muy importante para la I+D+i en las ciencias de la salud, canalizada a través del Instituto de Salud Carlos III. Esta línea cristalizó por ejemplo en sacar convocatorias de lo que se denominó Ciber que son las siglas de Centro de Investigación Biomédica en Red. Unas pocas líneas de investigación se beneficiaron de esta líneas de ayudas y se siguen beneficiando en la actualidad.

Uno de los ciber constituidos fue el de Bioingeniería y nanotecnología, información de este ciber se puede obtener pinchando aquí. Era uno de los preludios de como diferentes disciplinas pueden trabajar en equipo para aportar beneficios en la atención sanitaria a la población a través de la investigación de nuevos materiales, que permiten entre otras cosas vehiculizar fármacos hacia partes concretas del organismo.

Esta semana en la prestigiosa revista Nature Materials se ha publicado un artículo que viene a poner el ejemplo de la potencia de esta línea de investigación. Nanopartículas fluorescentes que sirven para marcar tumores y tratarlos. Es decir, son partículas microscópicas, de menos de 1 milímetro, que llegan de forma directa al tumor, liberarían el fármaco que llevasen o el marcador para localizar al tumor y además son biodegradables, es decir se degradan y no dejan productos tóxicos para el organismo. Estas partículas probadas son de silicio. Estas partículas son porosas y en estos poros atrapan el medicamento o fármaco hasta que lo libera y son fluorescentes con lo que permiten que se encuentren las células malignas y se traten, se localizan por la fluorescencia y se tratan por el fármaco que lleve incorporadas las partículas en sus poros.

De momento los experimentos han sido realizados en animales, pero ya está listo para poder comenzar con ensayos clínicos en humanos.

Pronto comenzaremos a ver los resultados de la aplicación de la nanotecnología en las ciencias de la salud.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

martes, 17 de febrero de 2009

El necesario Pacto por la Sanidad


En pocos momentos en la historia de la sanidad española ha hecho falta un verdadero esfuerzo en conseguir un Pacto por la Sanidad. Y estamos atravesando uno de ellos, siempre tenemos la sensación de necesitar más cohesión, y es cierto. Pero además es necesario que nunca perdamos este interés por el pacto y por la cohesión, será la mejor forma de cumplir la excelente Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud. Como ciudadano y como médico no quiero renunciar a un Sistema Nacional de Salud como el que tenemos.

Hablaba de momento histórico y es cierto que estamos en uno de ellos, hace ya algunos años que todas las Comunidades Autónomas tienen transferidas las competencias en materia sanitaria, el motor de cohesión y de modernización de una parte del territorio, que fue el insalud. El insalud cohesionó y modernizó a un total de 10 Comunidades Autónomas.

Hoy la realidad es otra y debe haber un esfuerzo permanente en la cohesión del sistema. Para conseguir esa cohesión necesitamos creernos, respetar y considerar al más alto nivel los órganos que suponen los elementos esenciales de esa cohesión, tales como el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, la Comisión de Recursos Humanos entre otras. Respeto y consideración debe estar en la base de toda decisión, relegando la rentabilidad política con minúsculas y haciendo política con mayúsculas.

Pero además, sobre esta base, debemos construir un contexto de Pacto por la Sanidad orientado a los ciudadanos que se benefician de un sistema sanitario como el español. El pacto debe velar por el derecho de los ciudadanos a la protección de la salud por ser españoles, lejos de los derechos por Comunidades Autónomas, y eso implica favorecer la movilidad que condiciona la creación de una cartera de servicios que permitan hacer efectivo el derecho pensando en el Sistema Nacional de Salud, no carteras de servicios por servicios regionales de salud, donde los centros y servicios de referencia juegan un papel crucial. Pero además conlleva a diseñar unos sistemas de información sanitaria basados en la interoperabilidad, donde el elemento identificador como es la Tarjeta Sanitaria sea el elemento clave de interoperabilidad y acceso al derecho en un sistema de cobertura universal.

Movilidad para los profesionales y posibilidades de desarrollo profesional, que los servicios regionales de salud se desarrollen dejando siempre que el resto se desarrollen también, la competencia desleal por atraer profesionales es una estrategia que fracasa en el corto plazo. Hay que reconocer hechos claros como es la dispersión o el hecho de la insularidad, considerarlo y tenerlo en cuenta a la hora de ese pacto.

La sostenibilidad del sistema basada en la aplicación de la gestión basada en la evidencia en la incorporación de la tecnología sanitaria, la espiral de incorporar tecnología sin estudios de investigación basados en resultados en salud es una inversión que puede comprometer la sostenibilidad del sistema.

La búsqueda de la mejora continua de la calidad a través de herramientas de disminución de la variabilidad de la práctica clínica, la búsqueda de la seguridad de los pacientes como subsistema de calidad y las estrategias de mejora continua de calidad basada en políticas de certificación y acreditación son elementos fundamentales.

Pero a la calidad también se llega en el fomento del desarrollo de nuestros profesionales y las herramientas de desarrollo profesional, también en el reconocimiento y los modelos de carrera necesitan de una revisión en profundidad para dinamizarlos.

Pero es necesario absolutamente trabajar por un nuevo modelo salubrista basado en la sociedad actual, donde la salud pública cada vez se acerca más y más a los modelos de calidad. Nuevos modelos de prevención y promoción de la salud son elementos esenciales.

Por último, apostar por la Sanidad 2.0, donde la pobremente desarrollada participación ciudadana debe desarrollarse completamente, y la utilización de todos los canales posibles y una metodología realista son las dos cuestiones clave en la apuesta por la participación ciudadana en la sanidad.

Ha habido críticas que no han pasado de criticar la metodología propuesta por el Ministerio de Sanidad, pero nadie cuestiona la necesidad del Pacto por la Sanidad y por supuesto debemos respetar una metodología seria que ha desarrollado el Ministerio, el respeto debería traducirse en un "arrimar el hombro" está en juego nuestro Sistema Nacional de Salud.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

miércoles, 21 de enero de 2009

En cuestión de salud hay inmigrantes e inmigrantes


En estos días ha aparecido referenciado en prensa un documento publicado por el Consejo Económico y Social de España donde se pone de manifiesto que los inmigrantes tienen menos bajas laborales, utilizan más las urgencias, tienen menos tiempo de ingreso y utilizan menos los fármacos que los ciudadanos españoles.

Desde el ámbito de la política de derechas más retorcida se ha criticado el gasto que para el sistema sanitario español producen los inmigrantes, haciendo referencia a aquellos que nos llegan a través de pateras en busca de un futuro mejor, o de paises con menor nivel de desarrollo que el nuestro.

Afortunadamente aparece este estudio que viene a poner las cosas en su sitio. Aquellos ciudadanos y ciudadanas de otros paises que llegan en busca de un futuro mejor en nuestro país hacen una utilización muy razonable de nuestro sistema sanitario y pasado el tiempo se comportan tan bien o tan mal como los ciudadanos españoles en cuanto a la utilización de los recursos.

Mención especial merecen aquellos inmigrantes que entran en nuestro país legalmente de países desarrollados, a través de los aeropuertos, incluso viajando en primera clase que acuden atraídos por las excelentes coberturas de nuestro universal Sistema Nacional de Salud y se quieren beneficiar de las intervenciones traumatológicas gratuítas o los fármacos gratis tras la jubilación. Ese impacto si debería medirse, ese "turismo sanitario" si es costoso para nuestro Sistema Nacional de Salud, pero como se puede pensar que un inmigrante que entra en nuestro país tras una odisea imposible en el Atlantico pueda venir con mal estado de salud ¿quién lo resistiría?

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

miércoles, 14 de enero de 2009

Tiempos de políticas a bajo coste


Ya en pleno año 2009 las noticias de la crisis llenan nuestros diarios y nuestras ondas. El año 2009 supone un reto para la política, frente a inversiones importantes realizadas en las épocas de bonanzas económicas que han llenado el curriculum de Gobiernos, viene una época de vacas flacas con una racionalización en el presupuesto de gastos.

Pero, ¿se pueden hacer políticas a bajo coste? mi opinión es que es más que posible. Además, en el ámbito sanitario deberíamos aprovechar esta época como un reto hacia las políticas organizativas frente a las políticas de inversiones en ladrillo exclusivamente. Hemos pasado una época marcada por inversiones en actualizar un parque de centros y servicios sanitarios, inversión en tecnologías sanitarias y cuestiones que han sido muy vistosas para la opinión pública.

Ahora que estamos en una época de vacas flacas, debemos aprovechar para la apuesta por las políticas organizativas. Hay mucho que organizar y consolidar, en el ámbito del Sistema Nacional de Salud la apuesta por el desarrollo completo de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud en lo que respecta al Pacto por la Sanidad, el trabajo en la evaluación de las tecnologías sanitarias, la apuesta por la cohesión del Sistema Nacional de Salud a través de la Cartera de Servicios y de los Centros y Servicios de Referencia son retos muy interesantes que a "bajo coste" tendría resultados muy importantes para los ciudadanos.

Las Comunidades Autónomas debemos trabajar en elementos fundamentales de consolidación de nuestros Servicios Regionales de Salud, frente a una época marcada por la puesta en marcha de muchos dispositivos asistenciales y clínicos, viene una época de organizarlos, de apostar por la continuidad asistencial, por el desarrollo autonómico de la normativa nacional en materia de derechos de los ciudadanos. No se trata de hacer más, sino de hacerlo cada vez mejor. En una apuesta clara por la calidad y como motor de crecimiento la apuesta por la innovación y desarrollo. Y por supuesto la apuesta clara por la Salud Pública.

Esos son los tiempos que vienen, esperemos que los sepamos aprovechar, es una responsabilidad de todos.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 11 de enero de 2009

Buenas noticias en donaciones de órganos


Donar órganos es donar vidas, esta decisión tan importante al final de una vida, permita que otra viva con mayor calidad y por supuesto mejor salud. Necesitamos seguir trabajando en mejorar nuestras buenas cifras de donación de órganos en nuestro Sistema Nacional de Salud. Influir en que los ciudadanos y ciudadanas hagan uso del documento de testamento vital o instrucciones previas o expresión anticipadas de voluntades y que se incluya en ella la voluntad de la donación debe ser un mensaje permanente de los sanitarios y de los gestores y políticos.

Pero nuestras cifras son muy buenas, en ellas se ve el éxito de un modelo de coordinación y de cohesión de un Sistema Nacional de Salud que está siendo "copiado" por otros países de la Unión Europea y de otras latitudes.

Incluso ahora, que afortunadamente han disminuido las donaciones provinientes de víctimas de accidentes de tráfico seguimos con resultados para beneficiarnos. Los profesionales tienen una labor muy importante en esta cadena de la vida. Detectar los donantes, ir trabajando en vencer las posibles resistencias a la donación si las hay, preparar el dispositivo para poder extraer el órgano y la coordinación para que otro paciente lo reciba es una labor de coordinación por excelencia y que es digna de felicitar.

Tanta importancia tienen los centros extractores de órganos, es decir aquellos hospitales que están autorizados para detectar a los donantes y poder realizar la intervención de extración del órgano o de los órganos que se han donado, como aquellos hospitales que tienen la autorización para la extracción y el transplante del órgano u organos extraidos.

¿Cuáles serán las tendencias en la donación de óganos en nuestro país? Está claro que la edad media de los donantes irá subiendo si se mantiene el control en los accidentes de tráfico, la presencia de donantes procedentes de pacientes con enfermedades cardiovasculares es una causa de incremento de la edad media. Nuevamente veremos en nuestro país como los inmigrantes nos dan vida. Se debe seguir trabajando para disminuir al mínimo posible la negativa familiar, y la mejor de las herramientas para ello es que cada uno de nosotros dejemos dicho que queremos hacer con nuestros órganos si en algún momento podemos ser donantes. Pero el campo más importante de la I+D+i serán las donaciones de donantes vivos y la aplicación de las terapias avanzadas, como la terapia celular en aquellos órganos que no funcionan.

Felicidades a la Organización Nacional de Transplantes y a todos los profesionales que a diario hacen posible estos excelentes resultados. Y gracias, gracias a pacientes y a sus familias o entornos más cercanos por darnos la vida que a ellos se les va.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia