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lunes, 22 de diciembre de 2008

La música en la prevención



El autor de este blog no se ha vuelto loco, ya se han apuntado resultados beneficiosos sobre la salud de los humanos al escuchar música. Su mecanismo de reducir el estres y proporcionar ambientes más seguros, relajantes y otras ventajas se habían puesto de manifiestos en diversos estudios científicos.


Todos estos estudios se aplicaban a pacientes con enfermedades y se han estudiado por ejemplo en las Unidades de Cuidados Intensivos o de críticos. Pero no teníamos constancia de que se pudiera aplicar de forma preventiva en la mejora de la circulación sanguínea en el organismo y la prevención de la formación de coagulos que lleven a enfermedades cardiovasculares.


Pues bien, el departamento de Cardiología Preventiva de la Universidad de Maryland, ha demostrado que escuchar la música que nos complace permite que se segregue al torrente sanguineo Óxido Nítrico, que es un compuesto que dilata los vasos sanguineos e impide la formación de coágulos. Pero el efecto solamente dura unos segundos, sin embargo parece ser que el efecto de las canciones favoritas tienen efectos acumulativos.


Pues nada ya tenemos más argumentos para escuchar la música favorita durante, al menos, media hora al día.


Me encantaría proponerle una hipótesis a los autores del estudio, poner algunas emisoras de radio españolas a primera hora de la mañana ¿cómo influye sobre el óxido nítrico? yo creo o tengo la hipótesis que disminuye drásticamente. Pero además levantarse con tanto rencor acumulado debe ser hasta malo para el estómago. En fin esperemos que lo demuestren.


José María Vergeles Blanca


Médico de Familia

viernes, 31 de octubre de 2008

La salud en un país desarrollado


Vivimos en un país desarrollado, pero además desde hace años, se ha instalado un consumismo consecuencia de una orientación mal entendida de un capitalismo. Esta crisis supone un antes y después en la economía, y seguro que el futuro será diferente. Pero esto último es un análisis diferente y objeto de una reflexión distinta.

Lo cierto es que la población se ha acostumbrado a vivir en un mundo donde prácticamente todo está al alcance de la mano y si no es así no se entiende. Y esto se aplica a todas las cosas que rodean nuestra vida, alimentación, servicios,...

Los estilos de vida en un contexto social como el que hemos descrito es difícil que se ajusten al concepto de saludable. Así comemos más de lo que habitualmente necesitamos y gastamos menos de lo que deberíamos gastar. Esto lleva a que alrededor del 50% de nuestra población esté en franco sobrepeso. El sobrepeso produce una serie de enfermedades que son un exceso de "grasas en la sangre", entre ellas se encuentran el colesterol o los triglicéridos. Pero también una tendencia clara a que se produzca una intolerancia a los azúcares, que con el tiempo desemboca en una diabetes del adulto o diabetes tipo 2. Pero además se produce un aumento de la "tensión" arterial.

Esta asociación de factores es un riesgo para sufrir lo que se denominan enfermedades cardiovasculares, es decir un estrechamiento y endurecimiento de los vasos que conducen la sangre y como consecuencia una obstrucción del flujo de sangre a órganos muy importantes como son el cerebro o el corazón.

Esta es una de las características de nuestra sociedad, ante una vida llena de abundancia y sedentarismo llegamos a consecuencias para nuestra salud.

Pero otro de los aspectos que marcan nuestras vidas es la rapidez en vivir la vida, el estrés, las prisas...hay que hacerlo todo y ahora. No nos paramos a pensar. Algunas aficiones se han convertido en metas, el turismo se ha convertido en verdaderos "safaris" fotográficos donde más se vea en menos tiempo mejor, la lectura ha alcanzado cifras impresionantes en tiempo muy corto y tantos otros ejemplos.

Toda esta prisa nos introduce en un mundo de mucha ansiedad que se traduce además en problemas de salud mental.

Las enfermedades cardiovasculares y las de salud mental son claramente las enfermedades de un mundo desarrollado, pero mal desarrollado.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia

domingo, 28 de septiembre de 2008

Día Mundial del Corazón: la vuelta a lo básico



Hoy celebramos el día mundial del corazón, como todos los "días mundiales" no tienen sentido si no merecen que nos acordemos y reflexionemos sobre ello. En todo el mundo las enfermedades cardiovasculares son muy importantes en cuanto a la frecuencia y los problemas de salud que provocan, incluida la muerte. Estas enfermedades provocan más problemas de salud y más mortalidad en los países desarrollados.

He querido poner "la vuelta a lo básico" ya que las enfermedades cardiovasculares son un ejemplo de que la mejor forma de prevención y la promoción de la salud, no tiene nada que ver con las grandes tecnologías. La solución a estos problemas en una gran parte está en nosotros, nuestros hábitos de vida, esa es la clave. Evitar el sobrepeso, eliminar el hábito de fumar, hacer ejercicio regular y seguir los programas de prevención que están implantados en nuestro sistema sanitario son las bases para evitar la gran parte de enfermedades cardiovasculares. Esto es básico, de ahí que la solución sea "la vuelta a lo básico".

La Organización Mundial de la Salud lanza una serie de recomendaciones en este sentido que las adjunto en varios enlaces para que las conozcáis y las leáis. Conocer la información general sobre las enfermedades cardiovasculares en este enlace, de la misma forma podéis encontrar aquí información sobre actividades en relación del Día Mundial del Corazón y por último en este enlace encontraréis recomendaciones de hábitos de vida saludables.

No quiero dejar pasar esta oportunidad de reflexionar sobre la importancia que tiene la evolución en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, en la vanguardia están las células madre o los factores de crecimientos que hacen crecer a estas, pero su actuación es ya cuando se ha producido el daño. Lo más importante es evitarlas y eso se hace volviendo a lo básico.

Tomemos el control sobre nuestra salud y nuestra enfermedad, feliz y reflexivo día mundial del corazón.

José María Vergeles Blanca

Médico de Familia